Heartstopper frente al mundo líquido
- 22 oct 2024
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Relaciones líquidas, poco profundas, casi siempre fugaces.
Por allá del 2003, Zygmund Bauman ya identificaba un fenómeno en su ensayo Amor líquido respecto a los vínculos afectivos del ser humano contemporáneo, siendo esto el resultado de la globalización, el capitalismo y los avances tecnológicos; una vinculación escurridiza para con el otro.
Seguramente el lector se preguntará sobre la correlación de dicho concepto con la tercera entrega de Heartstopper, pero justo esta, es todo lo contrario a lo definido por el filósofo, quizá a manera de respuesta para romper con la tradición de la que ahora somos parte.
Y creo que, de ahí reside muchos de los comentarios que surgieron en la web acerca del cringe o la manera “utópica” en la que se representan las relaciones en el programa, pues de cierta manera se aleja a la desechabilidad de nuestros tiempos. Bauman (2003) lo señalaba como el mantener las puertas siempre abiertas. La eterna carrera hacia la más nueva experiencia; la búsqueda del mejor postor; eso que está por llegar para ser consumido.
De esta manera la temporada destaca por su sensibilidad, con la que invita al espectador a empatizar y encontrar rastros de sí en la forma que los personajes afrontan sus problemas mientras luchan por estar ahí no solo para sí mismos, sino también para el otro.
A lo largo de los ocho capítulos se siente una mayor madurez en el guion ya que, si con anterioridad nos permitieron conocer una faceta de Charlie, Nick y compañía, en esta ocasión, podemos apreciar matices que nos dan a probar de su vulnerabilidad, una que no es tan ajena a los miedos y emociones que nos dominan en la vida real.
Finalmente, más allá de las risas y lágrimas que la serie ofrece, su mejor aporte reside en la representación positiva que hace de las personas queer al mostrarlas dignas de entornos seguros, capaces de relacionarse con otros individuos a través de la comunicación, el cuidado y la empatía. Entonces si en la ficción es posible, ¿qué nos hace pensar que no podemos hacer frente a la disolución de un mundo líquido?




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